• El 65% de los encuestados prefiere utilizar tarjetas de crédito o débito, aunque reconoce que no siempre es posible pagar sin efectivo
  • El 78% también afirma tener la intención de incrementar el uso de métodos de pago sin efectivo en los próximos uno o dos años, en remplazo al dinero en metálico

El 70% de los bilbaínos prefiere utilizar sistemas alternativos al efectivo a la hora de efectuar sus pagos, según los datos del I Índice de Ciudades Cashless de Mastercard elaborado por Alpha research*. El estudio ha recopilado las opiniones de 3.000 personas de diez ciudades españolas (Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Sevilla, Murcia, Vigo, Palma de Mallorca, Zaragoza y Málaga) sobre su grado de conocimiento de los medios de pago disponibles, sus preferencias al respecto y el uso que hacen de cada uno de ellos en sus transacciones diarias (comercio, hostelería, ocio, transporte o administraciones públicas).

Concretamente, los bilbaínos prefieren las tarjetas de débito o crédito tradicionales (según el 48,3%), por encima del efectivo (29,7%) y de las tarjetas contactless (16,7%). De hecho, los usuarios de Bilbao son los que prefieren pagar con tarjeta magnética en mayor medida, por encima del resto de ciudades analizadas, y los que menos se decantan por las tarjetas sin contacto. Además, la ventaja respecto al efectivo adquiere aún más margen si se suma a quienes optan por el pago móvil (el 2,7%).

Dicha distancia coincide con un nivel de conocimiento desigual de las distintas opciones existentes. El 71% de los bilbaínos consultados reconoce que no está al tanto de todos los medios de pago disponibles, lo que se traduce en el nivel de familiarización más bajo de toda España. Así, mientras que el 91% conoce la tecnología contactless, el 80% el pago móvil y el 73% el comercio electrónico, el porcentaje se reduce considerablemente en los casos de las carteras digitales (30%) o los wearables (23%).

Esto no impide que la mayoría prevea incrementar el uso de las opciones de pago electrónico en el corto y medio plazo (así lo afirma el 78%). Concretamente, el 61,9% de los bilbaínos piensa aumentar el uso de las tarjetas de crédito o débito mucho (19,4%) o bastante (42,5%) en uno o dos años. En el caso de las tarjetas contactless, el porcentaje aumenta hasta el 75,5% entre los que estiman que aumentarán sus pagos mucho (27%) o bastante (48,5%). El 36,5% también afirma que incrementará los pagos con tarjetas virtuales mucho (5,5%) o bastante (31%).

Método de pago de preferencia Media nacional Bilbao
Tarjeta de débito o crédito tradicionales 40,5% 48,3%
Pago en efectivo 28,7% 29,7%
Tarjeta de débito o crédito con tecnología contactless 25,8% 16,7%
Pago con el móvil acercándolo al datafono en establecimientos comerciales, instituciones u otros 3,0% 2,7%
Pago online 1,5% 1,3%
Pago a través de Apps en el móvil 0,5% 1,3%

 

Los bilbaínos pagan de un modo u otro en función de lo que compran y dónde lo hacen

De acuerdo con la opinión de los encuestados, la elección de una modalidad u otra depende también de su nivel de aceptación. Los bilbaínos ven más fácil que les permitan pagar sin efectivo en supermercados (así opina el 99,7%), restaurantes (97,6%), cines y teatros (89,2%) o comercios minoristas (73,2%), que en bares (34,2%), cuando compran bienes de bajo importe (14%) o en máquinas de vending (25,4%). Es más, Bilbao se sitúa a la cola en cuanto a percepción de la posibilidad de pagar sin efectivo en bares.

Mientras, en la práctica los usuarios recurren a los métodos cashless en restaurantes (53,6%), cines o teatros (67%) y tiendas (56,1%), pero no en bares (7,2%) o cuando compran en máquinas de vending (7,4%).

Del mismo modo, a la hora de moverse por Bilbao, la percepción generalizada es que existen más posibilidades de pagar sin efectivo en el metro (según el 83% de los participantes en el Índice), que en el taxi o el autobús, donde conviene llevar dinero en metálico (el 43% y el 61,7% de los encuestados, respectivamente, afirma haber tenido problemas para pagar sin efectivo en estos medios de transporte).

Al utilizar el coche, el 83% asume que es posible pagar sin efectivo en parkings y el 70,7% afirma lo propio en el caso de los parquímetros.

Cuando llega el momento de pagar, sin embargo, el 57,7% recurre a los métodos sin efectivo en los parkings y el 39% en los parquímetros, mientras que solo el 19,3% paga sin dinero en metálico en el taxi. Además, casi el doble de usuarios paga sin efectivo en el metro (62%) que en el autobús (35,2%).

Por último, conviene señalar que los usuarios también empiezan a percibir que es posible realizar pagos electrónicos en oficinas de ayuntamientos (42%) y estatales (36%).

Percepción de la posibilidad de realizar pagos electrónicos Media nacional Porcentaje real de pagos electrónicos que se efectúan Bilbao Porcentaje real de pagos electrónicos que se efectúan
Taxis 68,8% 25,5% 57% 19,3%
Parkings 82,4% 40,7% 83% 57,7%
Parquímetros 56,1% 30,1% 70,7% 39%
Metro 46,9% 45% 80% 62%
Autobús 25,9% 20,2% 38,3% 35,2%
Restaurantes 98,1% 59,6% 97,6% 53,6%
Cines / Teatros 91,2% 65,8% 89,2% 67%
Comercios minoristas/Tiendas 74,8% 61,8% 73,2% 56,1%
Bares 58,3% 24,6% 34,2% 7,2%
Máquinas de vending/ Máquinas expendedoras de artículos 22,6% 8% 25,4% 7,4%

Según Paloma Real, directora general de Mastercard España, estos resultados se deben a que “muchos establecimientos aún mantienen restricciones al pago sin efectivo para pequeñas cantidades debido a la errónea creencia de que los pagos electrónicos conllevan altas comisiones. Pero la realidad es que las comisiones fueron reguladas en 2004 y desde entonces han bajado casi un 70%. Sin embargo, la percepción de que existe una restricción también afecta a los usuarios, que a veces no se atreven a pagar una barra de pan o cualquier otro bien de bajo importe con tarjeta, lo que en muchos casos es posible y constituye una forma rápida, segura y cómoda de realizar las compras, y ofrecen una mayor velocidad comercial a estos establecimientos”.

El efectivo sigue siendo la primera opción de pago de los españoles, pero no su preferida

En el conjunto de España, el Índice, que analiza el comportamiento de los consumidores en relación a los pagos digitales en distintas áreas (transporte, comercio, restauración y administración), concluye que el efectivo sigue siendo la primera opción de pago de los consumidores, pero no su preferida, y si sigue predominando sobre las demás es, principalmente, por ser la más aceptada.

Entre todas las alternativas, el pago con tarjeta contactless destaca por tener las mejores perspectivas de crecimiento a corto y medio plazo. El 91% de los usuarios afirma conocer dicho sistema, y un 76,5% prevé que incrementará mucho (30,5%) o bastante (46%) su uso en uno o dos años.

Mención aparte merecen otras opciones que, si bien aún no gozan del nivel de popularidad de las tarjetas contactless, también muestran un buen pronóstico de cara al futuro. Así, los españoles prevén aumentar mucho o bastante sus pagos a través de aplicaciones móviles (así lo afirma el 51,5% de los encuestados), wearables (el 45,5%) o tarjetas virtuales (el 37%).

“Los datos que proyecta el I Índice de Ciudades Cashless de Mastercard confirman un cambio de hábitos de los españoles: pagamos más con tarjeta y otras soluciones digitales que permite la tecnología contactless, como el móvil o wearables, pero nos gustaría hacerlo más, si bien no siempre tenemos la posibilidad”, ha apuntado Paloma Real, directora general de Mastercard España, quien ha añadido: “En Mastercard estamos comprometidos con el constante desarrollo hacia una sociedad sin efectivo, más transparente, segura y eficaz, y para ello trabajamos cada día innovando en soluciones de pago que hacen la vida de los consumidores, empresas y administraciones públicas más sencilla”.bilbao

*Datos sobre el estudio

El estudio ha sido realizado por Alpha research a partir de 3.000 entrevistas online llevadas a cabo en diez ciudades españolas (300 en cada una de ellas). Los encuestados han sido seleccionados de manera aleatoria en base a unas cuotas de sexo (con el mismo porcentaje de hombres y mujeres) y edad, además de zona geográfica. Las entrevistas se llevaron a cabo entre los días 19 y 30 de abril de 2018 entre personas de 18 años o más. El margen de error general para el estudio completo es de ±1.83% para un nivel de confianza del 95,5%.