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Beyond the Transaction: Every Transaction Has a Story
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Curso de Inversión: ¿los inmuebles son una inversión? ¿Comprar o alquilar?

164107628-1El sueño de la gran mayoría es tener la casa propia. A muchos nos gustaría tener un inmueble, y ese parece ser el principal objetivo financiero de una gran parte de la población. En los últimos años, dentro del universo de la educación financiera muchas preguntas comenzaron a surgir sobre este tema, entre ellas un punto muy importante, principalmente para quien comienza su vida profesional o familiar: ¿qué es mejor? ¿Comprar o alquilar un inmueble? Algunos se preguntan si el inmueble debe ser considerado como inversión.

En primer lugar, existen diversas situaciones que debemos considerar al decidir comprar un inmueble. La cuestión social y emocional es muy impactante y no siempre abre espacio para una posible discusión más racional y pautada en la matemática financiera. Cabe destacar que no existe “correcto” o “incorrecto”, ya que una decisión personal envuelve asuntos bien particulares.
Pero, no podemos negar que una condición primordial es el tema de las finanzas. No es extraño encontrarse con situaciones en las que, no teniendo el dinero para comprar el inmueble de contado, nos vemos ante la tentadora opción de financiar el valor del bien, a pagar en treinta o más años. Es necesario comprender y aceptar que, en esta modalidad, al final se termina pagando mucho más que el valor recibido como crédito (valor de compra del bien).

Veamos un ejemplo, sacado del artículo “Inmuebles ¿comprar o alquilar)” (contenido original en portugués) escrito por el consultor financiero Conrado Navarro, autor del libro “Vamos falar de Dinheiro?” -Hablemos de dinero- (Novatec) y fundador del sitio brasileroDinheirama.com:

“Consideremos un inmueble por valor de $100.000. Por lo general, para financiar un determinado valor, se cobran intereses y cuotas durante un cierto tiempo. Supongamos intereses mensuales de 1,2% y financiamiento a 20 años (240 meses). En este caso, la cuota a pagar sería de $1.272,68. De momento, ya hemos pagado $1.272,68 por mes y al final de los 20 años tenemos nuestro inmueble de $100.000 más valorizado (o desvalorizado). Por el bien, habremos desembolsado $305.443,20. ¿El inmueble vale todo eso?

Bien, si hemos optado por el financiamiento, podemos disponer de $1.272,68 todos los meses. Nota como la matemática financiera puede ser traicionera, por esta razón es tan interesante como valiosa. Si optamos por pagar un alquiler de $750 y, por lo tanto, invirtiéramos la diferencia de $522,68 (el valor de la cuota MENOS el valor del alquiler) en un producto de inversión conservador, capaz de rendir 0,4% al mes (descontando la inflación), durante los mismos 20 años ¿cuánto tendríamos? Aproximadamente $210 mil. Los $100.000 para comprar un inmueble estarían disponibles, integralmente al contado, en algo así como 12 años. ¿Qué tal?

Los cálculos usados son simples, pero poderosos. El financiamiento puede convertirse en una opción terriblemente cruel e ilusoria para quien desconoce los números y las posibilidades que brinda el uso consciente del dinero. Esto porque el compromiso de pago se extenderá por mucho tiempo y el valor pagado casi nunca podrá ser recuperado, la valorización del inmueble puede ocurrir (generalmente ocurre), pero pocos optan por vender el inmueble y obtener el beneficio.

Al contrario de lo que pueda pensarse, estamos a favor de tener la casa propia. Pero, no nos engañemos, la casa en la vivimos no es una inversión. Es patrimonio, pero genera gastos, costos de mantenimiento, etc. Nada mejor que la comodidad del hogar, pero ¿para qué pagar más del triple del valor si con disciplina y apoyo familiar es posible tomar una decisión mucho más inteligente?