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Beyond the Transaction: Every Transaction Has a Story
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Haciendo el bien sin efectivo en las calles de Sao Paulo

Neves es un pequeño empresario de São Paulo, Brasil. Aquí, Neves comparte la historia de cómo su puesto de café ha visto un aumento en las ventas gracias a la aceptación de los pagos electrónicos.

Mi nombre es Carlos Pedroso das Neves, pero me dicen Neves. Soy el propietario de Café Compartilhado, un stand de café en la calle Consolação, en São Paulo, Brasil. Después de 29 estresantes años trabajando en la industria de TI, decidí empezar mi propio negocio.

En ese entonces, mi esposa sugirió abrir un puesto de comida en la calle, así que comenzamos vendiendo café, pasteles y bocadillos. Un día, un turista se detuvo y quizo comprar dos cafés, uno para él y otro para una de las muchas personas de bajos ingresos en el área que no tenían suficiente dinero para poder comprarse uno. Esto inspiró mi idea del “café compartido”, un concepto donde los clientes pueden comprar café para ellos y dejar un “crédito de café” para alguien más.cafe

Mi modelo de negocio incluye no sólo el café, sino también las tortas y pasteles. Cuando alguien hace una donación, lo escribo en una pizarra para que otras personas sepan que hay un crédito disponible para tomar o comer algo gratis.

Cada vez que me encuentro con que estoy bajo en créditos, hago una donación de mi propio bolsillo para mantener el proyecto en marcha. Muchas personas están pasando por tiempos difíciles aquí cuentan con esta ayuda en su día a día.

Cuando empecé el negocio, muchas personas se quejaron de que no aceptaba tarjetas. He perdido muchas ventas porque la gente no tenía suficiente dinero en efectivo. En ese momento, me di cuenta de que conseguir una terminal de pago era crucial no sólo para aumentar mis ventas, sino también, para poder conseguir más donaciones para los demás, así que decidí proceder con ella.

Con este nuevo método de pago, las ganancias aumentaron un 40% y en la actualidad más de la mitad de mis ventas se pagan mediante una tarjeta, incluso las donaciones. Me siento muy bien haciendo el bien a los demás y al mostrar el camino para que otras personas hagan lo mismo. ¡Manejar un negocio exitoso que también puede ayudar a otras personas es definitivamente algo que no tiene precio!