4LAC: Una región en un parteaguas digital

Mientras unos países sobresalen y otros se quedan atrás, la región como un todo tiene el potencial de fomentar sólidas economías digitales.

Las señales del crecimiento digital – alta demanda de los consumidores, creciente penetración de internet, características demográficas favorables, y una numerosa población urbana– abundan en la región de Latinoamérica y el Caribe (LAC). Sus agitadas megaciudades, inundadas de ciudadanos con teléfonos inteligentes, son centros emergentes de consumo de todo lo digital. La región cuenta con un fuerte momentum digital, y ese momentum es la clave de la futura evolución digital.

Las conclusiones del DEI LAC muestran que la mayoría de los países de la región están avanzando incesantemente en su evolución digital; algunos avanzan con mayor rapidez; pocos están atrasados. En pocas palabras, la región se encuentra en un parteaguas digital.

¿Cuáles son los factores que impulsan el futuro digital de LAC? Para empezar, el tamaño de la economía de la región: los 33 países de LAC en su conjunto crearían la tercera economía mundial por su tamaño con un PIB combinado de USD 5.294 billones y una población de más de 633 millones[1].

La densidad de la distribución de la población y los aspectos comunes de sus culturas y sus idiomas son también factores favorables. El ochenta por ciento de toda la población de LAC vive en cuatro países: Argentina, Brasil, Colombia y México. De esta cantidad, casi cuatro quintos residen en aglomeraciones urbanas. En la región se hablan variantes de dos idiomas –español y portugués– en lugar de docenas de idiomas como en regiones de similar tamaño en Europa y el Sudeste asiático.

Las aglomeraciones urbanas se prestan bien al abastecimiento de productos y servicios digitales provisto por las empresas y los gobiernos, dada la relativamente pequeña inversión que se necesita para llegar a grandes poblaciones de consumidores.

Con la creciente cobertura de conectividad, servicios a precios accesibles y disponibilidad de contenido relevante y tecnologías, los consumidores están adoptando rápidamente nuevas tecnologías digitales. El uso de teléfonos inteligentes está ampliamente difundido; la cobertura de infraestructura de telecomunicaciones 3G y 4G se está expandiendo. En 22 de los 24 países de DEI LAC, más de tres cuartos de la población está cubierta por redes 3G/4G[2]. El porcentaje de conexiones con internet en esos 24 mercados aumentó en más del doble de 29.4 % en 2013 a 64.2 % en 2017.

También el consumo y la participación en el mundo digital están en aumento entre los conectados. Las compras por internet por persona en las cuatro mayores economías de LAC por PIB — Argentina, Brasil, Colombia y México[3] — se ha incrementado de USD $51 en 2013 a USD $75 por persona en 2017[4].

Una región con un momentum mayormente medio

Aunque LAC tiene un potencial significativo para su crecimiento digital, está en la zona media de la digitalización global, lo cual significa que se tiene que hacer mucho más para avanzar al estado y el ritmo de los países ejemplares en el campo digital, como Estonia, Israel, Nueva Zelanda y el Reino Unido, particularmente en términos de mejorar la infraestructura digital, fomentar la innovación, expandir la inclusión digital y financiera y promover políticas digitales económicas favorables.

Hay un significativo margen para mejorar en la inclusión digital y financiera. Aunque las condiciones de acceso han mejorado a través de los años, un gran número de personas en la región no están conectadas o están mal conectadas, no tienen una cuenta bancaria o no tienen una buena cuenta bancaria. Aunque el porcentaje de personas con internet se ha duplicado desde 2008, más de dos quintos de la población de la región todavía no se ha conectado a internet[5]. Mientras, como promedio, el 54.7% de la población de LAC tenía algún tipo de cuenta financiera en 2017, las cifras son más bajas para ciertos grupos. Como promedio en toda la región, el 51.6% de las mujeres tienen una cuenta, pero algunos países tienen mucho que avanzar. En Costa Rica, país con alto momentum, hay una diferencia del 14.6% entre los hombres (75.5 %) y las mujeres (60.9%) que tienen una cuenta. Esta diferencia persiste si se observa a los jóvenes (40.7% tiene una cuenta) y al 40% más pobre (42.3 %), lo cual conlleva a cuestionamientos significativos sobre si están preparados para el futuro crecimiento[6].

[1]http://www.worldbank.org/en/region/lac/overview

[2] ITU World Telecommunication/ICT Indicators (WTI) database 2018

[3] World Bank https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.MKTP.CD

[4] Euromonitor, Internet Retailing 2017. UN Population Division

[5] ITU World Telecommunication/ICT Indicators (WTI) database 2018; UN Population Division

[6] Demirgüç-Kunt, Asli, Leora Klapper, Dorothe Singer, Saniya Ansar, and Jake Hess. 2018. The Global Findex Database 2017: Measuring Financial Inclusion and the Fintech Revolution. World Bank: Washington, DC.