La economía digital de Latinoamérica está lista para un crecimiento excepcional

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Las tecnologías y las plataformas digitales se encuentran en cada aspecto de nuestras vidas, transformando la forma en que interactuamos, hacemos transacciones, compramos, vendemos y vivimos. Con solo tocar o deslizar el dedo sobre nuestros teléfonos inteligentes, podemos verificar los horarios de los trenes, pedir bicicletas para compartirlas, subir el termostato en la casa y supervisar la energía de los paneles solares de los techos.

Las iniciativas de los gobiernos, las fundaciones y el sector privado han permitido la expansión del acceso digital y financiero en la mayor parte del mundo en desarrollo, permitiéndoles a los pequeños negocios y a las personas participar y obtener un valor económico y social del espacio digital. Latinoamérica, como la mayoría de las regiones del mundo emergente, está experimentando un cambio digital excepcional.

Para estudiar esta transformación digital en marcha en la región, The Fletcher School de Tufts University, en asociación con Mastercard, presenta la edición del Índice de Evolución Digital para Latinoamérica y el Caribe (DEI LAC, por sus siglas en inglés).

El DEI LAC es una evaluación basada en datos del desarrollo digital en los 24 países más grandes de LAC. Es un análisis de los factores subyacentes que rigen la digitalización de un país: Condiciones de suministro, Condiciones de demanda, Entorno institucional, e Innovación y Cambio. Una combinación de un total de 99 indicadores de estos cuatro factores ayuda a entender tanto el estado actual de la digitalización, como los cambios que sufre con el tiempo (grado de digitalización) en cada país.

Esta investigación les ofrece a los legisladores y a los líderes empresariales de la región un marco para entender mejor cómo acelerar el cambio digital a nivel local y lograr un mayor impacto.

Explicación de la evolución digital

El DEI LAC incluye un análisis de la puntuación de DEI de los países de LAC y el momentum digital: el grado en que los países han ido desarrollando sus economías digitales desde el 2008. Para los inversionistas y las empresas, este momentum digital es un indicador del atractivo y el potencial de los mercados; para los legisladores es un agente de competitividad. Este momentum puede usarse para ilustrar el ritmo del progreso.

Los diferentes países están aglutinados en tres grupos, según el momentum que muestran:

  • Los países con un alto momentum están evolucionando rápido, indicando que tienen el potencial para convertirse en fuertes economías digitales en el futuro. Este alto momentum es reflejo de una sociedad dispuesta y lista para participar en una economía digital; los negocios están creando valor al incluir productos y servicios digitales; y las instituciones tienen una mentalidad a favor de la digitalización.
  • Los países de momentum medio por lo general presentan fuerte demanda digital de los consumidores, pero puede ser que les falte la infraestructura y los mecanismos institucionales necesarios para acelerar su progreso digital.
  • Los países de momentum bajo enfrentan notables desafíos en cuanto a infraestructura, instituciones e innovación. Y pueden correr el riesgo de deteriorarse aún más.

Con estos tres grupos, los países pueden observar a sus iguales digitales para determinar qué iniciativas y técnicas pueden reproducir de los modelos exitosos de otros lugares. Implementar las lecciones digitales aprendidas puede traer oportunidades de crecimiento acelerado, no solo para las empresas y las instituciones que buscan oportunidades en el cambiante panorama digital, sino también para los gobiernos y los legisladores que supervisan la evolución del entorno digital y las capacidades digitales.

Un punto de interés regional

En esta edición del DEI, nos hemos enfocado en Latinoamérica y el Caribe. La región está lista para el crecimiento digital, con condiciones que favorecen un fuerte consumo digital: una población joven numerosa y en su mayoría urbana, una creciente penetración de internet y teléfonos inteligentes y consumidores ávidos de servicios digitales, con el ingreso disponible para adquirirlos.

Muchos países de LAC presentan un momentum digital medio, lo cual significa que la demanda de los consumidores es sólida, pero sobreponerse a los obstáculos –de infraestructura e innovación– es la clave para alcanzar un mayor progreso digital. En su totalidad, la región todavía está muy lejos de los centros digitales por excelencia como Estonia, Israel, Nueva Zelanda y el Reino Unido, países que han evolucionado mucho digitalmente y continúan avanzando.

Es crucial que los gobiernos de LAC se esfuercen por lograr la digitalización de manera agresiva como una fuente de competitividad en la economía global. El DEI LAC es una herramienta para comprender cómo diferentes países de la región están logrando la transición de un pasado físico a un futuro digital; también permite medir de manera sencilla qué países de Latinoamérica y el Caribe están más preparados para la transición, cuán rápidamente se están digitalizando y si algunos de ellos tienen una mejor posición que otros.

El Índice de Evolución Digital rastrea los cambios desde el 2008. Escogimos el 2008 como el inicio de nuestra investigación; esto nos permitió estudiar cómo los países lidiaron con las consecuencias de la Gran Recesión, un acontecimiento nivelador de la economía mundial. Desde ese momento, sigue siendo cierto que, aunque los países van camino a un “planeta digital”, se están transformando a diferentes velocidades.

A pesar de los recientes cambios en algunos países —desarrollados y en vías de desarrollo— hacia el nacionalismo y el proteccionismo, el aumento de la digitalización no ha cesado y se ha convertido en un elemento más central para la economía global. El flujo de la tecnología, las ideas, las noticias, el entretenimiento y los datos se ha multiplicado, representando más de un tercio del aumento del PIB global en el 2014 (USD $2.8 billones)[1], motivando a algunos investigadores a llamarlo el “cuarto canal de la globalización” y “la era de la globalización digital”[2].

Con la economía digital llevando ahora firmemente las riendas de la globalización y ejerciendo “un impacto mayor en el crecimiento que el comercio de los bienes mercantiles”[3], la noción de la “competitividad digital” se ha convertido en el centro de atención de los países, sus legisladores, sus empresas y, en efecto, sus propios ciudadanos, para quienes las plataformas digitales son la entrada para la inclusión en el mercado global.

El DEI LAC pone de relieve estos y otros enfoques cruciales que pueden ayudar a las personas que toman las decisiones en diferentes industrias, incluso los gobiernos en LAC, a identificar cómo pueden ayudar a que las economías digitales de sus países pasen al próximo nivel.

[1] Lund, S., et al., “Globalization Is Becoming More About Data and Less About Stuff,” Harvard Business Review, consultado el 5 de julio de 2017, https://hbr.org/2016/03/globalization-is-becoming-more-about-data-and-less-about-stuff.

[2] Mallaby, S., “Globalization Resets,” consultado el 13 de diciembre de 2016.

[3] Ibid.