España liderará el crecimiento económico en Europa en 2026

17 de diciembre, 2025
  • Los países del sur de Europa están a la cabeza de una tendencia positiva en todo el continente, con España como líder destacado con un 2,1% de crecimiento previsto para el próximo año.
  • España crece por encima de la Eurozona gracias al impacto positivo de la inmigración, impulsora del empleo, y las buenas cifras del sector servicios, entre otros factores. 
  • La economía europea apunta a un crecimiento estable en 2026 impulsada por la adopción de IA, el comercio global y la resiliencia del consumidor.

Mastercard ha presentado las principales conclusiones del informe Economic Outlook 2026 elaborado por el Mastercard Economics Institute, que sirve como termómetro de las previsiones económicas de cara al próximo año. En dicha presentación, Natalia Lechmanova, Chief Economist del Mastercard Economics Institute, y Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard en España, destacaron que nuestro país está a la cabeza del crecimiento económico en el continente de cara a 2026, con una previsión positiva del 2,1%, por encima de la media europea, que se sitúa en un 1,2%.

España está superando a la Eurozona, como viene haciendo desde la reapertura tras la pandemia. El crecimiento, según datos del Mastercard Economics Institute, está impulsado por una mayor inmigración, que ha aumentado la población en edad de trabajar y ha ayudado a cubrir las carencias de mano de obra cualificada y a impulsar el consumo. Por eso, el sector servicios ha obtenido mejores resultados, no solo en el turismo, sino también en sectores de alto valor añadido, como los servicios profesionales, financieros y de tecnología.

La economía europea mantendrá un ritmo de crecimiento estable en 2026, respaldada por una menor inflación, la bajada de los tipos de interés, la resiliencia de la demanda de los consumidores y políticas fiscales favorables, según datos del informe Economic Outlook 2026. Mientras se prevé que la Eurozona crezca un 1,2%, la inflación se modera hasta una media del 1,8% gracias al descenso de los precios energéticos, un euro más fuerte y unas importaciones más asequibles desde China continental.

Principales conclusiones del informe

  • Crecimiento gradual en la Eurozona. Se espera que la Eurozona amplíe su ritmo de crecimiento hasta el 1,2% en 2026, con la mayor aceleración prevista en Alemania (del 0,3% en 2025 al 1,2% en 2026) y en el sur de Europa (2,1% en España). A medida que el sector exterior se ajusta a los aranceles, la inflación —que promediaría el 1,8%— junto con menores tipos de interés y un mercado laboral resistente apuntalarán la economía doméstica. El empleo continúa expandiéndose y las tasas de paro se mantienen cerca de mínimos históricos, incluso en países donde han repuntado ligeramente, como Alemania.
  • Panorama regional y nacional. En el Reino Unido, el PIB crecería un 0,9%, por debajo del 1,5% previo, con un consumo que se orienta hacia experiencias, electrónica y moda. Europa Central y Oriental muestra una recuperación —especialmente en Polonia, Chequia, Hungría y Rumanía— impulsada por el aumento del consumo y los recortes de tipos. Los países nórdicos y Suiza se beneficiarán del crecimiento del turismo de lujo, con los hoteles de cinco estrellas captando una mayor cuota del gasto. El consumo de los hogares en España se ha visto respaldado por la resistencia del mercado laboral, caracterizado por un descenso en la tasa de desempleo. Por otro lado, el crecimiento de los salarios ha sido fuerte, lo que ha permitido recuperar el poder adquisitivo.
  • Consumidores europeos cautos, pero indulgentes en pequeño formato. Pese a unos fundamentos sólidos, los consumidores siguen actuando con cautela: gastan más en alimentación y pequeños caprichos, pero evitan las compras de alto importe (muebles o electrónica). Las categorías de ‘pequeños gastos’ incluyen moda, cosmética, tiendas de descuento, ocio digital y presencial, viajes terrestres y restauración.
  • Aceleración de la digitalización de las pymes. Las pequeñas y medianas empresas europeas avanzan en una transformación estructural impulsada por la adopción digital y los cambios sectoriales. Las pymes representan el 32% del gasto minorista en Francia, el 25% en Alemania y el 20% en el Reino Unido, lo que refleja su creciente influencia tanto en el comercio tradicional como en el electrónico.
  • La adopción de IA y la expansión fiscal impulsarán la economía en 2026. La incorporación de la IA evoluciona de la experimentación a la integración plena, respaldada por fuertes inversiones en infraestructuras. Dinamarca lidera Europa, con un 27,6% de las empresas utilizando al menos una tecnología de IA en 2024, el doble de la media europea. De cara a 2026, una integración más profunda de esta tecnología y estímulos fiscales selectivos serán motores clave del crecimiento global.
  • El impulso económico de los fondos Next Generation EU. El Mastercard Economics Institute, destaca que los fondos de Next Generation EU expirarán a finales de 2026. Dado que solo se ha desembolsado la mitad de la dotación disponible, se prevé que se continúe acelerando su despliegue, lo que impulsará la inversión pública en países como Italia, Grecia, Portugal o España, que también se está beneficiando de un despliegue más rápido de estos fondos, impulsando la inversión en el país.

 

Los consumidores conscientes han priorizado pequeños caprichos en 2025

Según datos del informe Economic Outlook 2026, que ha analizado el comportamiento del consumidor europeo en el tercer trimestre de 2025 comparándolo con el mismo periodo de 2024, los españoles muestran un cambio notable en sus hábitos de gasto, marcado por una búsqueda de adquisiciones asequibles frente a grandes gastos. El fuerte aumento en las compras de pequeño importe (aumento de 2,1 puntos porcentuales) evidencia que, pese a la cautela económica, los hogares siguen destinando parte de su presupuesto a pequeños caprichos que ofrecen bienestar inmediato sin comprometer sus finanzas. Al mismo tiempo, el gasto en la cesta de la compra en tiendas de alimentación se mantiene estable (variación de 0 puntos porcentuales), lo que sugiere una gestión ajustada y constante de la cesta básica de la compra.

Al mismo tiempo, los consumidores españoles han reducido de forma significativa su gasto en carburantes (que ha bajado 1,1 puntos porcentuales), un descenso que puede estar asociado tanto a la optimización de los desplazamientos como a la adopción de alternativas de movilidad más eficientes. Este ajuste se suma a la tendencia de posponer inversiones de mayor valor, reflejada en la caída del gasto en bienes de gran importe (0,9 puntos porcentuales de descenso), entre los que se encuentran viajes costosos, muebles o productos tecnológicos. Ambos comportamientos apuntan hacia una mayor prudencia y planificación del consumo ante el contexto económico.

En conjunto, los datos que desprende el informe dibujan un panorama de consumo más consciente en España, donde los hogares equilibran moderación y bienestar. Los españoles priorizan los pequeños placeres mientras controlan con sensibilidad su presupuesto, adaptando su comportamiento para preservar estabilidad sin renunciar por completo a experiencias de disfrute cotidiano. Esta combinación de cautela y ‘micro caprichos’ se convierte así en la señal distintiva del consumidor español de 2025.

En una de sus intervenciones durante la presentación, Natalia Lechmanova, Chief Economist del Mastercard Economics Institute, explicó que "la economía europea en 2026 crecerá de forma estable gracias a una inflación más baja, tipos de interés reducidos y un mercado laboral resistente, pero el rendimiento variará según la política fiscal. Alemania experimentará una aceleración significativa impulsada por la expansión fiscal, mientras que el crecimiento será más moderado en países con políticas más restrictivas, como Francia, Italia o el Reino Unido. El rendimiento seguirá siendo sólido en el sur de Europa y en Europa Central y Oriental. Los consumidores europeos se benefician de fundamentos sólidos, pero se mantienen cautos y selectivos, priorizando experiencias y gastos de pequeño importe, lo que sostiene la demanda interna. Las pymes avanzan decididamente en su digitalización, transformando el comercio en toda la región, y la adopción de la IA pasa de la experimentación a la integración plena, impulsando productividad y crecimiento. Estas tendencias apuntan hacia una economía europea resiliente y en constante evolución".

Por su parte, Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España, señaló que “las previsiones económicas para 2026 en nuestro país son excepcionalmente alentadoras, lo que supone un entorno positivo tanto para las personas como para las empresas. En Mastercard en España aprovecharemos este contexto para seguir impulsando los pagos digitales, especialmente en el transporte público, facilitando la experiencia de visitantes y residentes y apoyando el turismo como motor clave de nuestra economía. Además, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad, la simplicidad y la rapidez en el comercio electrónico, equiparando la experiencia online al contactless en tiendas físicas gracias a iniciativas innovadoras como Click to Pay, la tokenización y la aplicación de inteligencia artificial en el comercio a través de Agent Pay, entre otras iniciativas."